La Pirolisis se presenta como una alternativa complementaria a la incineración. Este proceso se lleva a cabo en ausencia o con muy baja presencia de oxígeno, lo que permite descomponer la materia orgánica en gases combustibles, aceites pirolíticos y un sólido carbonoso. A diferencia de la incineración, la pirolisis opera a temperaturas moderadas (300–900 °C) y facilita el aprovechamiento energético de los subproductos generados. De acuerdo con la International Solid Waste Association (ISWA, 2017), esta tecnología reduce la toxicidad de los residuos y contribuye a esquemas de economía circular.
En Colombia, la pirolisis ha empezado a implementarse a pequeña escala como alternativa para ciertos flujos de RESPEL, particularmente residuos plásticos hospitalarios e industriales, en donde además de reducir la peligrosidad se busca aprovechar los subproductos energéticos.