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La Neutralización Química constituye uno de los tratamientos más aplicados a residuos corrosivos líquidos, como efluentes ácidos y básicos provenientes de la industria metalúrgica o de laboratorios. El proceso consiste en adicionar reactivos que ajustan el pH hasta valores cercanos a la neutralidad, generando agua y sales menos peligrosas. 

Esto es un paso fundamental en la gestión ambientalmente adecuada de residuos peligrosos, pues transforma sustancias altamente reactivas en compuestos estables que pueden ser dispuestos o tratados de manera segura. En Colombia, este procedimiento se implementa de manera rutinaria en plantas de gestión de RESPEL y es uno de los métodos más accesibles para reducir riesgos inmediatos a la salud y al ambiente.

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